Criptografía Post-Cuántica: LWE y Firmas Seguras
Introducción
La criptografía post-cuántica (PQC) se ha convertido en un área de investigación
crucial debido al potencial de las computadoras cuánticas para romper los sistemas
criptográficos actuales. Problemas como Learning with Errors (LWE) son considerados
difíciles incluso con el poder de las computadoras cuánticas, lo que los hace adecuados
para el diseño de algoritmos resistentes a ataques cuánticos. Diversas investigaciones,
como las de Ducas et al. [1] y Howe et al. [2], exploran la aplicabilidad de los reticulados
y LWE en el diseño de esquemas de firmas digitales seguros, como BLISS y FALCON,
que están siendo considerados como candidatos para la estandarización de la criptografía
post-cuántica. En el ámbito cuántico, los avances en algoritmos como el de Grover [3]
plantean amenazas significativas para sistemas criptográficos tradicionales, como AES.
El trabajo de Grassl [4] analiza cómo el algoritmo de Grover podría reducir la seguridad
de los algoritmos de búsqueda no estructurada, lo que afectaría negativamente a los
sistemas de cifrado simétrico como AES. Sin embargo, los algoritmos basados en
reticulados, como LWE, ofrecen una robustez considerable frente a ataques cuánticos, lo
que los posiciona como una alternativa segura. El esquema HAWK [5], desarrollado
recientemente, es un ejemplo de firma digital post-cuántica basada en reticulados que
muestra un alto grado de seguridad ante potenciales ataques cuánticos, subrayando la
viabilidad de la criptografía basada en reticulados para un futuro cuántico.
Definición formal matemática de LWE
A. Lattices
Los lattices o reticulados representan una estructura matemática fundamental que
puede visualizarse como una colección infinita de puntos en un espacio, distribuidos de
manera regular y ordenada. Imaginemos una red tridimensional perfectamente simétrica
que se extiende infinitamente en todas direcciones, donde cada punto está conectado con
sus vecinos siguiendo patrones precisos y predecibles. La característica más distintiva de
un lattice es que si se toman dos puntos cualquiera de esta estructura y realizamos
operaciones básicas como suma o resta de sus coordenadas, invariablemente se llegará a
otro punto que también pertenece al mismo lattice.
Desde una perspectiva matemática, un lattice puede definirse como un grupo
abeliano libre de dimensión n que abarca el espacio vectorial .. Esto significa que
podemos tomar cualquier base del espacio y construir un lattice formando todas las
posibles combinaciones lineales de los vectores base, siempre y cuando usemos
coeficientes enteros. Una propiedad crucial es que los puntos del lattice mantienen una
distancia mínima entre sí y, al mismo tiempo, ningún punto del espacio está “demasiado
lejos” de algún punto del lattice, lo que matemáticamente se conoce como conjunto de
Delone.
Definamos: Un conjunto de vectores linealmente independiente
b1, . . . , bm Rn; Donde B = {b1, . . . , bm}
El lattice correspondiente a esos vectores será: